Por qué construyo Mise mientras manejo mi restaurante
La historia de cómo un restaurante real en Cotacachi terminó siendo el laboratorio de un SaaS para toda Ecuador.
Cuando abrí ANDIABLO en Cotacachi, en marzo de 2026, lo último que pensé fue que iba a terminar construyendo software. Quería cocinar, atender clientes, armar una carta de tablas argentinas con cocteles. Punto.
Pero pasó algo que no esperaba. Probé los sistemas más populares para restaurantes en Ecuador y todos me hicieron perder más tiempo del que me ahorraban.
Los problemas que no me dejaban dormir
- La caja cerraba con diferencias y nadie sabía explicar por qué.
- El inventario era una fantasía: el sistema decía 50 cervezas, en la nevera había 12.
- Las facturas SRI explotaban a las 11 de la noche con errores que ni el contador entendía.
- Los reportes tardaban media hora en cargar y me decían lo que ya sabía.
- Si quería entender qué plato me dejaba plata, tenía que armar un Excel a mano.
Después de unas pocas semanas peleando con esos sistemas, hice las cuentas: estaba dedicando 15-20 horas por semana a tareas administrativas que un buen sistema debería resolver solo. Eso es media jornada de un cocinero. O dos meseros en una noche fuerte.
La decisión
Tenía dos opciones: pagar más por un sistema enterprise que tampoco estaba diseñado para mí, o construirme uno. Elegí la segunda — no por valiente, sino porque ya conocía suficiente de código como para arrancar un MVP en una semana.
Empecé por el POS porque era el dolor diario más visible. Después la cocina (KDS), después el inventario con recetas, después la facturación SRI automática. Cada feature nació de un dolor concreto que estaba viviendo en ANDIABLO esa semana.
La regla no negociable: nada sale al mundo si no llevo al menos dos semanas usándolo en mi propio restaurante.
Por qué lo abro al resto
Cualquier restaurante chico en Ecuador vive los mismos dolores que viví yo. Los sistemas grandes los desprecian porque no son cuentas de seis cifras. Los sistemas chicos están desactualizados o no cubren el SRI moderno.
Mise está pensado para el restaurantero que quiere dedicarse a la comida y a sus clientes, no a pelear con sistemas. Yo soy uno de ellos. Si tú también, te espero del otro lado.